Las comunicaciones han alcanzado un avance científico extraordinario, y la palabra del hombre se traslada maravillosamente por todo el orbe, sin que la distancia signifique el obstáculo de otros tiempos y otros espacios.
Pero sigue dominando el don de la palabra. El arte de hablar bien, de saber convencer q los demás, de encandilar a auditorios que prestan atención a lo que deseamos manifestar.
El maravilloso mundo de la oratoria. Tan exigente, pero también tan accedble a la mayoría porque se pueae llegar a dominarla en base al trabajo constante, a la voluntad y a la inteligencia